Testimonio: Patricia Castro (Buenos Aires)
En el año 2005, cuando ya habíamos decidido quedarnos con un solo hijo (Facundo), nos sorprendió la noticia de un nuevo embarazo. Esto me hizo pensar que “nosotros no manejamos nada”…. Y ciertamente, más adelante, lo volvería a comprobar…
Después del primer “sacudón” por la noticia, sentimos una gran felicidad, que se acrecentó cuando vimos la emoción de Facu (en ese entonces tenía 6 añitos) y hacía un tiempito pedía un hermanito.
Fue una época hermosa. Facu vivía el embarazo como algo mágico, estaba feliz de ser el “hermano mayor”, hablaba con orgullo de su hermanito, y hacía planes de lo que harían juntos. Y yo volvía a sentirme la mujer más feliz del mundo, con un hijo adorable y una nueva vida creciendo en mí.
Hacia el 3º mes, tuve una pequeña pérdida, por lo que hice un mes de reposo, con controles semanales, y desde ese momento, empecé a sentir miedo, tenía la sensación que algo podía salir mal. Iba muy nerviosa a cada control, hasta que comprobábamos que estaba todo bien, y seguía disfrutando. Cada vez que iba, tenía miedo que me dijeran que había pasado lo peor, nunca pude explicarme de dónde surgía este miedo…
Ya en el 6º mes, decidimos la eco 3D, y descubrimos que era una nena, votamos en familia, y la llamamos Lucía Iara. En este estudio, me dijeron que había mucho líquido amniótico, y que la bebé era muy chiquita, pero el obstetra dijo que no había de que preocuparse. Como yo insistía, comenzaron a hacerme un estudio cada 15 días, para controlar que el alimento pasaba bien a través del cordón, y nunca salió nada mal.
A pesar de todo, a mi me perseguía una sombra de miedo, no sé por qué.
La última semana de diciembre, fui al último control, y la gordita se había sentado, el médico me dijo que si no tenía contracciones antes, el 2 de enero fuera a verlo, y me harían cesárea. Dijo que no me internaba ese día, para no pasar fin de año internada…..y es algo que hoy todavía me pregunto… ¿y si me hubiera internado ese día…??
Pasamos el fin de año en familia, y brindamos por nosotros y por Lucía, que en un par de días estaría con nosotros.
El 2 de enero a la mañana, fuimos a la clínica, ya con el bolso, y muy nerviosa. Antes de salir, Facu me preguntó cuando íbamos a armar la cuna… no sé por qué razón todavía no lo habíamos hecho…. Le dije que si Luli no nacía ese día, la armaríamos a la tarde.
Después, empezó la pesadilla… Me empezaron el monitoreo, y me preguntaron si la había sentido moverse…. Dije que si, no sabía que pasaba… y me dijo: no encuentro los latidos. Ahí es como que una parte de mí se salió y veía todo desde afuera, como en una película. Esa situación me la había imaginado varios meses antes, cuando iba a los controles, no entiendo por qué, si algo en mí lo presentía, o inconcientemente me fui preparando…. No lo sé. Empecé a temblar, no entendía nada, seguían intentando encontrar los latidos, pero yo ya sabía que era en vano seguir buscando. Le pedí a la Virgen un milagro, le rogué, si yo había escuchado muchas historias en la TV de “milagros”, por qué no me concedía uno??? Hice que lo hicieran entrar a mi esposo, no quería llorar fuerte porque afuera había varias embarazadas esperando y no quería afectarlas… desde ese momento, empecé a no dejar salir todo mi dolor. Lo único que se me cruzó, fue la imagen de Facundo y me dije que yo iba a estar bien, quería estar bien.
Me mandaron a hacer una ecografía, para sacarnos la duda, y lo confirmaron, Lucía estaba muerta. Me hicieron la cesárea, y yo tenía mucho miedo de morirme, no quería morirme!! No se si fue antes o después, empezó a llegar gente a la clínica, toda la familia.
En el quirófano me sentí totalmente abandonada, nadie me hacía sentir ni una pizca de humanidad, ni un mínimo consuelo, nada. Me operaron y me ofrecieron de ver a mi hija, dije que no, pero un anestesista me dijo que lo hiciera, que por experiencia sabía que me iba a hacer bien. El miedo mío era enloquecer 8como se ve en las películas) y aferrarme de mi hija muerta y no querer soltarla, pero no pasó nada de esto, la vi, tan chiquita, tan perfecta, tan bella…
Cuando llegó mi esposo, que había ido a buscar a Facundo que estaba en la Colonia de Vacaciones, entró y una doctora nos dijo que la viéramos los dos, la trajo, y la pude tener a upa, y vimos que tenía 2 vueltas de cordón, y un nudo en el cordón, nos dijo la doctora que esto es algo que no se puede prevenir. Estuvimos un ratito con Lucía, la sostuve en mis brazos, después el papá…. Mi chiquita hermosa.
Cuando me llevaron a la habitación, estaba mi hijo, me abrazó y no lloró, sólo pudo hacerlo dos días después, ya en casa, conmigo.
Vino mucha gente a la clínica, con las frases de siempre.. No te diste cuenta? Mejor que fue ahora y no después… Mejor que fue así, mirá si nacía mal…. Yo decía a todo que sí. No me importaba nada. Mi meta era no enloquecer, y estar bien cuanto antes. Tenía miedo a caer en una depresión y no poder salir, por eso, me guardé todo el dolor y expresé muy poco.
Vino a verme un psicólogo de la clínica, creo que estuvo 10 minutos… y nada de lo que dijo me pareció acertado, pero yo seguía diciendo a todo que sí. Mi obstetra pasó 1 minuto, me dijo “no entiendo que pasó” y se fue. No tuve nada de contención. Me trajeron pastillas para cortar la leche, corpiño ajustado, pero nade me preguntaba cómo estaba!
Salir de la clínica fue terrible, estaba vacía, y veía tantas embarazadas, que no quería que se dieran cuenta lo que me había pasado.
En casa también fue difícil, entrar sola, pero no tuvimos que pasar por el terrible momento de desarmar nada, porque no habíamos preparado todavía su cuarto…
Después vino lo peor, que fue llevar a mi hija al cementerio. Vino mucha gente, familia, amigos. Era todo tan irreal… Y yo tratando de llorar en silencio, siempre pensando en los demás. Me contuve por enésima vez…. Organizamos todo para que Facundo no estuviera, me parecía demasiado desgarrador que viera toda esta escena.
Me propuse no caer, creo que le hice un desafío a la vida, algo como “no me vas a ganar” yo voy a estar bien.
Traté de hacer una vida relativamente normal, fuimos de vacaciones, y a los 3 meses volví a trabajar. Sentía que era la única en el mundo. Nadie podía entender mi dolor, a nadie le había pasado algo tan terrible como a mí. Y de la gente que tenía alrededor, poco me importaba si hablaban de mi hija o no, si sufrían o no, demasiado tenía yo con mi dolor para preocuparme si los demás la sufrían o no. Me centraba en mi hijo.
Cuando volví a trabajar, empecé a buscar en Internet, y encontré un foro de pérdidas, y me contacté con dos mamás de otros países que les había pasado algo casi igual, y casi en la misma época, y con ellas nos ayudamos mucho. Me ayudó saber que no era la única, y saber que alguien entendía mi vacío, mi desesperación, mi extrañar a alguien que no había nacido.
Al tiempo, encontré Era en Abril, fui a una sola reunión, pero pasaron mas de 2 años, para que empezara a participar activamente, y sentir que puedo ayudar.
No hice bien en no expresar mi dolor, hoy me planteo que quizá tendría que haber roto, gritado, pateado… pero nadie, nadie, nunca, está preparado para perder un hijo
Hoy, después de mas de 4 años, sé concientemente que hay un antes y un después del paso de mi hija por este mundo. Ella vivió 9 meses en mí, y aunque no pudimos compartir nada de lo que yo había soñado, aún así sé que la amo, y que su paso no fue en vano. Mi hija existió, mi hija me llenó de vida mientras estuvo conmigo. Puedo nombrarla. Vive en mí, en mi alma, en mi mente y en mi corazón. Su presencia está a diario. Y me hizo ver que soy fuerte, y que, a pesar de todo, la vida merece ser vivida. Si ella no está, y yo me quedé, me merezco ser feliz.
Pasé por todas las etapas, desesperación, angustia que duele y no deja respirar, odio, rabia, pena, dolor agudo, y después, de a poquito, distintos sentimientos fueron ganando espacio.
Hoy puedo decir que vivo, soy feliz, tengo dos hijos (aunque muchos no lo entiendan, NO ME IMPORTA). Por mi hijo Facundo, sigo disfrutando de la vida, y enseñandole a vivir cada día a pleno. Por mi hija, Lucía, estoy en este camino, por el que empecé a transitar en la oscuridad total, sin ver cada paso que daba, en el cual vislumbré una luz a la cual creí que no iba a llegar, y por el que camino día a día, ahora sí, iluminada por su amor y su recuerdo.
Aprendí que el amor no tiene límites, espacio ni lugar.
Y es en honor a mis hijos, que estoy hoy acá, contándoles mi historia, y con mis manos extendidas para ayudar a transitar este camino tan difícil a quien lo necesita.
Patricia Castro, mamá de Facundo y Lucia
Vicepresidenta Era en Abril





























hola te entiendo yo pase por eso y ahora no se tengo un sufriminto que auque aya pasado 6 año lo extraño ahora tengo dos bebe hermoso pero el fue el primiro
Patri! Tu historia me hizo llorar, volver al momento en que mi hijita dejaba de existir físicamente para pasar a ser el Angelito de mi vida. Yo tuve la posibilidad de vivir con ella 10 meses y 10 días a mi lado, de soñar un millón de cosas con ella; pero la vida quiso que yo no pueda cumplir todos mis sueños. Yo me he dado cuenta que a pesar de todo el dolor que sufro yo, al igual como todas/os las mamis y papis de EEA, la vida sigue y como he terminado de entender las cosas pasan por algo, gracias a mi Angelito en el cielo pude conocer este espacio maravilloso, mamas fuertes, hermosas, que te alientan a seguir, y hoy, el amor de mi vida y con el pude volver a darme cuenta que podía seguir siendo feliz y ser mama y la mujer mas feliz del mundo con el y mi Bichito de luz: Alejito!
Realmente en este grupo hay mamis y papis fuertes, que son un ejemplo de vida; yo orgullosa de pertenecer de alguna forma a EEA!!!
yo tambien perdi ami sol mi hermosa mari sol si la tuve 9 años 6 meses y 19 dias conmigo pero vastaron solo 4 dias para que se durmiera para siempre sabes un mes dos años meses en la pansa es tu hijo y te arrancan el corazon son las personitas que mas amamos y solo entienden los que pasaron por esto es demasiado dolor las quiero y comprendo moni
Patricia, al leer tu experiencia, reviví la mía con mi primer hijo, Rodrigo, hoy 35 años, también estaba sentado, con dos vueltas de cordón, nació y estuvo en estado de coma sin responder a estímulos dolorosos. Casi muere y yo también. Pero, no!, vivió, tuve a Matías, con Leonardo me estalló el útero, me esterilizaron, y luego muchos años después, el destino, la vida, o vaya a saber quién, se llevó a mi Matías casi 29 años después de aquél hecho. Te admiro amiga, y me alegra que sientas felicidad, sé de la felicidad que hablas, y cómo sientes a Lucía.- Un gran beso.- Victoria, mamá de Matías Rinaldi.-
Un ejemplo de mamá, una persona maravillosa que la vida me dio el honor de conocer. Te quiero Patri!
que mensaje tan lindo me llego al alma, me hizo llorar acordandome de mi hijita Maria Jose
HOLA PATY SOY LILY DE SALTILLO COAH. MEXICO, MAMI DE CHUYITO CARLOS DE ERA EN ABRIL, SABES TODO LO QUE CUENTAS EN TU HISTORIA ES IDENTICO A LKO MIO, YO TAMBIEN SENTIA MIEDO DURANTE NTODO MI EMBARAZO, YO TAMPOCO LLORE COMO DEBIA, YO TAMBIEN SIEMPRE PENSABA POR LOS DEMAS, Y TAMBIEN ENCONTRE A UN ANGEL QUE GUIO MI CAMINO UN DIA AL LEER ELK PERIODICO, VI LO DE LA SUELTA DE GLOBOS AQUIEN MI CIUDAD Y VENIA EL TELEFONO DE MARIANA BANCHERO, A LA CUAL LE HABLE Y DE INMEDIATO, ME CONTACTO CON ERA EN ABRIL LA PAGINA, CUAL FUE MI SORPRESA AL VER TQANTOS Y TANTOS CASOS Y DARME CUENTA QUE NO SOY UNICA, QUE HAY MUCHAS COMO NOSOTYRAS PASANDO POR ESTE TRAGO AMARGO, GRACIAS POR COMPARTIR TU TESTIMONIO AHIORA ME SIGO DANDO CUENTA DE QUE NO ESTRAMOS SOLAS. TE QUIERO MUCHO AMIGA DE ERA EN ABRIL.
wao, Patty, al igual que tu yo tenia infinidad de planes apra mi bebe, e igualmente tuve que contenerme mucho en su funeral, y tambiénla gente a veces no entiende cuando digo que tengo un hijo, no que tuve, porque el hecho que el ya no este físicamente no significa que no este en escencia y espiritu, nuestro hijos siempre estaran ahí, porque no por el hecho de que hayan regresado al cielo no quiere decir que dejamos de ser madres, un beso y un fuerte abrazo y gracias por compartir tu historia y por pertenecer a este grupo maravilloso que ha tantas nos ha ayudado
Acá abrazada de mis dos hijitos, y con mi angelita en el cielo, leo tu testimonio, y lloro reviviendo el día que perdí a mi chiquita en mi panza. Es increíble como uno presiente que las cosas vienen mal, ese embarazo yo lo empece con miedo y sabia en el fondo que las cosas no iban a estar bien, y lamentablemente tuve razón.
Por suerte gracias a mi esposo y a todas ustedes y a mis dos hijitos en tierra, pude salir adelante, igual dos por tres agarro las cositas que iban a ser para mi chiquita y lloro un rato, me hace bien.
Te mando un abrazo enorme de osa ( como vos decís jeje)
Gracias por compartir
Heidy mama de 3
Siempre me he preguntado si algun dia voy sentir felicidad nuevamente, ya que hace tres meses siento un vacio enorme en mi corazón cuando mi bebe se fue al cielo, con tu testimonio ahora tengo un poco de esperanza.
Gracias amiga hermosa por compartir tu historia con Lu, nunca quise preguntarte y como no la sabia, te agradezco que me la hayas contado. Lu y Mili deben estar juntas, felices de habernos unidos aca en la Tierra, a sus mamas. Te quiero con el alma, sos muy importante para mi lo sabes no?
PATRICIA.
Me siento mas que identificada con tu historia,yo perdi a mi hija SOFIA hace 14 meses con 23 semanas de gestacion y la perdi inesperadamente porque segun mis controles todo estaba perfecto, pero por alguna razon inexplicable a pesar de que la esperabamos con toda la ilusion de padres primerizos yo tambien sentia esa misma sensacion de miedo que tuviste vos,era como un aviso inconciente.
Y cuando ocurrio lo peor tambien senti lo mismo que vos como si nadie pudiera comprender el dolor que estaba sintiendo me senti vacia,inservible.
Por eso no me resta mas que decirte fuerza y para adeante dios nos puso esta durisima prueba que con ayuda de nuestras hijas pudimos pasar.